el Arte que Sana

la gente buena
Pensé en ella, directa, naturalmente. Porque ella está disponible. Verdaderamente, disponible. Porque ella es verdadera. Y cuando ayuda, lo hace desde su verdad. Una verdad que no espera nada a cambio, que entrega sin más.

mis palabras aladas
– ¿Para qué escribes?, me preguntó el bosque-
Escribo para no morir, para respirar hondo y sentir el cielo azul infinito, disponible, abierto y amplio como el mar.
Escribo para ordenar el caos que por veces es magia y en ocasiones abismo.

volver a ti, mujer
Un tiempo para ti, en la intimidad de tu casa y en conexión con otras mujeres, en un espacio virtual, cuidado y seguro. Reunidas alrededor de la escritura y la comunicación, la creatividad y el autocuidado emocional. Nos une la intención de descubrirnos en nuestro mundo interior y explorar la comunicación con nosotras mismas, mientras cultivamos el amor

poemario Libreto del Re-nacer
Una selección de poemas y fotografías que brotaron de mi alma durante la experiencia de mi re-nacer 44 en una exquisita y cuidada edición digitalizada.
Sencilla inspiración que te invitará sutilmente a ir más allá de los límites conocidos, a encontrar-nos en el viaje interior a través de mi propia experiencia de renacimiento, que quedó reflejada en las palabras que llegaron entonces y de las imágenes que escogieron cada poema al que acompañar en vuelo libre.

hombres que lloran
Llegó con prisa a la sesión. Podía percibir su urgencia, incluso antes de que comenzara a verbalizar la desazón, el apremio interno, la necesidad de aliviar el dolor que le oprimía el pecho. El grito congelado en el tiempo, la emoción que quedó presa. El miedo a mirar la herida profunda, el corte que es abismo, entre la realidad vivida y la deseada.
Cuando es un hombre el que se entrega al llanto, tras lidiar su propia batalla, el forcejo cultural, algo especial se abre.

elegir amar-te
Cuando comprendes que la co-creación de la realidad comienza dentro de ti, que es tu mundo interno el que se transforma, el siguiente paso es aprender a elegir.
Toca iniciar ese viaje hacia tu interior que te va a permitir conocerte mejor, para poder encontrar dentro de ti el faro, la luz que oriente tus pasos.
Reconocer tu propia brújula dentro de ti, te va a permitir tomar y sostener las elecciones que más te apoyen en tu camino.

sentir el cuerpo interno
Sentir el cuerpo por dentro es sentir la energía en el cuerpo.
Cuando llevamos nuestra atención al cuerpo, desligamos de la mente. Es importante que te mantengas con el foco en las sensaciones corporales, y con tu intención en el propósito: entrar en contacto con la energía dentro de ti, en tu cuerpo.
Y cuando te das el permiso y te entregas a la práctica, con curiosidad y sin expectativas, acontece la experiencia única que precisas vivir.

perder el miedo a vivir
El ‘miedo a sufrir’ es el que te lleva a decir ‘no a la vida’.
Alumbrar con la linterna de la consciencia allí donde hay oscuridad dentro de ti es el camino hacia la alquimia que te reconecta contigo, que te lleva de vuelta a descubrir cuál es tu verdadera esencia.
La salida al sufrimiento está en la entrega.
¿Y si todo estuviera exactamente en el lugar preciso para nuestra mejor evolución? ¿Y si la vida nos trajera todo lo que necesitamos sin tener que estar en una búsqueda ansiosa?

atraer la magia
Atraemos lo que somos, no lo que queremos. Aquí no hay trampa ni cartón, por eso me surge reflexionar sobre la diferencia entre el pensamiento mágico y la magia que se atrae desde el reconocimiento consciente de nuestros dones y talentos.
Toca darle a la magia su lugar preciso. Y sí, contamos con todo el apoyo del Universo para facilitar que brillemos con nuestra luz propia. Ahora bien, es importante que pasemos a la acción, con compromiso y voluntad de cambio.

¿es bueno pedir ayuda?
Hacernos responsables de atender nuestras necesidades no es incompatible con pedir ayuda, más bien casi lo contrario. Porque cuando soy capaz de reconocer qué necesito en cada momento, puedo valorar cuál es la mejor forma de atenderlo.
Solo si me permito expresar con claridad qué necesidades tengo, voy a lograr hacerme cargo, darme atención.
Y en ocasiones atender las necesidades propias pasa por pedir y recibir ayuda o apoyo externo, por compartir, por ser vista o abrazada…